Este
año, buscando recetas de dulces típicos navideños, me encontré con
los riquísimos nevaditos. Yo no sabía que eran típicos de Navidad,
porque como se venden en los supermercados durante todo el año…
Pero la verdad es que son bastante parecidos a los polvorones, solo
que con los nevaditos nos ahorramos el paso de tener que tostar la
harina.
No
os hacéis una idea de lo riquísimos que están (os aseguro que son adictivos). Y para los que no
son muy dulceros son perfectos, porque la masa no tiene demasiada
azúcar así que si los quieren poco dulces solo tienen que sacudir
un poco el azúcar glas de fuera o directamente no ponérselo.
Me
ha llamado la atención de este dulce que la mayoría de las recetas coincidían en los ingredientes (en otros postres
suelen variar bastante de una receta a otra). Lo que cambiaba era la
forma de hacerlo, el orden de mezclar los ingredientes, si se
derretía o no la manteca...Así que, después de haber hecho unas
cuantas tandas de nevaditos, cada una de forma distinta y con
diferentes tipos de harina, y ver que quedaban similares cada tanda
(de todas las maneras quedaban geniales), decidí hacer la más
sencilla que he encontrado, que es una receta de Directo al Paladar.
Y además hice caso a su consejo de doblar las cantidades que ponían
porque volaban, y no me arrepiento .
Ni sé ya la cantidad de nevaditos que he hecho y comido. Y en casa
ya me están exigiendo más (y mis compañeros del gimnasio también
jiji).





