Menuda
grata sorpresa me dio esta receta de Maria
Lunarillos. No porque dudase de ella, sino porque prácticamente
el único ingrediente de los que lleva que me gusta (más bien me
encanta) es el chocolate.
Así que no pensé que me fuera a gustar tantísimo esta tarta, pero
es que está....para chuparse los dedos. Además me sorprendió que
la crema de coco se montase como si fuera nata. ¡¡¡Yo no tenía ni
idea!!! Si es que todos los días se aprende algo nuevo.
Bueno,
voy a empezar por el principio y os voy a contar la historia de por
qué quise hacer esta tarta
vegana.
En agosto celebré mi boda (por tercera vez 😄), y la comida la
hicimos nosotras y mi madre. A esa celebración iban varias amigas
que son veganas (entre ellas nuestra maravillosa fotógrafa Isabel
Rodriguez,
que sacó las dos fotos grandes de la receta, la primera y la última). Lo salado no teníamos problemas
porque tampoco comemos demasiada carne así que recetas teníamos.
Pero...¿el postre?
Yo siempre cocino con mantequilla, leche, nata, huevos.... ¿De
verdad se podía hacer un postre sin alguno de esos ingredientes?
Pues sí, ¡y está buenísimo! Tanto que fueron los niños los
primeros que se tiraron a comer de esta tarta jajaja .
Por cierto, hablando de niños, uno de ellos es alérgico a la proteína de la leche y él también pudo comer de esta tarta. Así que ya veis, es de lo más completa, deliciosa, cremosa, y apta para veganos, intolerantes a la lactosa y para alérgicos a la proteína de la leche. No se puede pedir más.
Por cierto, hablando de niños, uno de ellos es alérgico a la proteína de la leche y él también pudo comer de esta tarta. Así que ya veis, es de lo más completa, deliciosa, cremosa, y apta para veganos, intolerantes a la lactosa y para alérgicos a la proteína de la leche. No se puede pedir más.








