No
sé ni cómo describir lo impresionantemente rica que está esta tarta. Me faltan
y me sobran las palabras, así, todo a la vez. Y es que con verla ya se te hace
la boca agua. Pero cuando empiezas a saborearla, a distinguir los diferentes
sabores y texturas, uuummmm….es para volverse loco. Comienzas notando la
esponjosidad del bizcocho con un potente y sabroso sabor a chocolate, y
seguidamente te viene un ligero sabor a fresa de una crema de merengue suave y sedosa que se te deshace en la boca. Y de repente, un estallido de sabor de un maravilloso e intenso chocolate del glaseado. ¿Se puede pedir más a una tarta?
Para
hacerla he seguido las recetas de “El Rincón de Bea” y “Sweetapolita” (con esta
última he podido practicar el inglés jiji). Son parecidas, pero no iguales. Y
yo he utilizado lo que me ha parecido mejor de cada una. Lo único que he
cambiado es que he añadido más puré de fresa al Swiss Meringue Buttercream para
que tuviese más sabor, y he adaptado la receta para poder hacerla todos
aquellos que no tenemos KitchenAid o similar. El resultado…salta a la vista. ¡Simplemente
delicioso!
Y
os tengo que confesar una cosa. Yo no estaba muy convencida de hacer este
bizcocho. La cantidad de cacao puro en polvo me parecía exagerada y pensé que
quedaría demasiado fuerte para mi gusto. Pero nada más lejos de la realidad. No se hace nada pesado. ¡Y
queda tan esponjoso y suave…!
Y
con respecto al Strawberry Swiss Meringue Butercream…no tenía dudas, tenía miedos
jiji. Hace tiempo que quería hacerlo, pero lo veía tan complicado que no me
atrevía. Pero ha salido a la primera, así que tan complicado no será, ¿no? Y el
sabor y la textura son impresionantes.
Bueno…ya
os dejo disfrutar de esta tarta, que comencé sin palabras y ahora no callo
jiji. ¡Os va a encantar!