viernes, 26 de junio de 2015

Muffins de frambuesas con chocolate blanco


Parece mentira pero ya se va acercando la fecha del aniversario de Entre harina y chocolate. Y a pesar de que llevo casi un añito publicando mis postres todavía me quedan en la manga algunas de mis recetas habituales y que siempre triunfan. Una de esas recetas es ésta: Muffins de frambuesas con chocolate blanco. Está sacada de mi maravilloso libro “Chocolate moderno”, pero como suelo hacer, la tengo adaptada a mi gusto. ¡Os van a encantar!

sábado, 20 de junio de 2015

Arroz con leche eco-vegano


Menuda receta completita que os traigo hoy: riquísima, sana, ecológica y con opción a hacerla apta para diabéticos. Quería hacer un postre para muchas personas y pensé…¿por qué no hacer uno que valga para todas? Por un lado, mi tía Marisol me propuso hacer un postre sin azúcar para que mi abuela, y demás personas diabéticas, pudieran comerlo. Opté por el arroz con leche porque al ser un postre tradicional seguro que le gusta a mi abuela.

He estado investigando por Internet y hay distintas opiniones con respecto a los edulcorantes que pueden y no pueden tomar las personas diabéticas, pero como yo no soy médico os digo las seguras: edulcorantes químicos y la Stevia, que es un edulcorante natural. Yo he optado por esta última porque es muchísimo más saludable, y si la compráis ecológica como la que compré yo, además os aseguráis que esas plantas se han cultivado de manera orgánica sin utilizar pesticidas ni demás productos químicos que después ingerimos. De echo, todos los ingredientes que he utilizado en esta receta son procedentes de agricultura orgánica, y por eso se lo dedico muy especialmente a Econicebaby, que ya sabéis que me encanta.

Y por último, y no menos importante, este postre también va dedicado a mi amiga Luna y a todas las personas con una alimentación vegana. Porque también se pueden hacer postres bueníiiismos y sanos sin utilizar ingredientes de procedencia animal.

viernes, 12 de junio de 2015

Tarta de doble chocolate y dulce de leche


¿Os suena esta receta, vedad? Hace un mes publiqué una tarta similar pero con el Swiss Meringue Buttercream (SMBC) de fresa (delicioso y fresquito). Pero mi amiga Anabel quería para su cumpleaños una tarta de chocolate y dulce de leche, así que versioné la primera tarta y…voilà, este es el resultado. No pude probar la tarta (ahora mismo tengo una carita triste), peeeeero mi amiga me dijo que todos sus invitados estaban encantados y que estaba muy rica (ahora carita feliz jijiji). Lo que sí probé fue el SMBC de dulce de leche y os diré que tenéis que hacerlo: es delicioso, suave y cremoso. La verdad es que me encantó cómo quedaba cuando cubrí la tarta. Parecía como si fuera mármol o algo así, muy liso y uniforme. 

sábado, 6 de junio de 2015

Dulce de leche


La receta de hoy (que he sacado de Directo al paladar) es de esas que llevan mucho tiempo, pero que prácticamente no hay que hacer nada, por lo que es ideal para realizarla una tarde en la que no os apetezca salir de casa. Lo único que hay que hacer es mezclar los ingredientes y remover de vez en cuando. Y solo por eso (increíble, ¿verdad?) obtendréis un delicioso y exquisito dulce de leche. Con las cantidades que os he puesto en los ingredientes os sale más o menos medio litro, pero podéis aumentar las cantidades, esterilizar los botes y así conservarlo para mucho tiempo. Está tan rico que solo querréis hacer postres que lleven dulce de leche, ¡¡¡incluso os lo comeréis solo!!!

viernes, 29 de mayo de 2015

Tarta Guinness y chocolate (Chocolate Guinness Cake)


Esta tarta era una tarea pendiente desde hace algún tiempo, ya que es una de las favoritas de mi pareja. Se la pide cada vez que vamos a una cafetería de aquí de Badajoz, y siempre me pregunta que por qué no se la hacía yo. Pues ya llegó el momento. El otro día hice la lista de la compra y dije…:”Ah! Y compra Guinness!”. Los ojos se le pusieron como platos y la sonrisa no podía ser más amplia. Solo por eso hubiese merecido la pena haberla hecho antes. Pero bueno…mejor tarde que nunca. Y la verdad, ha quedado riquísima. La cerveza Guinness tiene un sabor muy potente a cebada tostada, pero en el bizcocho no sabe igual. Queda un bizcocho denso pero jugoso, con un riquísimo sabor a chocolate que culmina en un ligero amargor de la cerveza. Y todos esos intensos sabores contrastan con el fresco, dulce y esponjoso frosting de nata y queso. Se me hace la boca agua solo de pensarlo. ¿A vosotros también?

viernes, 22 de mayo de 2015

Chips Cookies


Nunca jamás había hecho esta receta hasta ahora, y os voy a contar las aventuras y desventuras que me han ido ocurriendo durante su elaboración. El domingo pasado, comiendo unas “Chips Ahoy” en la playa con las amigas, se me ocurrió…”¿y por qué no hacerlas yo?”. ¡Ya tenía receta para publicar esta semana! Y además, en mi maravilloso libro “Chocolate moderno”, venían estas riquísimas Chips Cookies que son bastante parecidas. Me leí la receta y no le vi ninguna complicación. Pero…¿os ha pasado alguna vez, que de tan fácil que es, algo tiene que salir mal? Pues eso me ha pasado a mí. Hice la masa sin ningún problema, bastante fácil, la verdad. Después hay que poner la masa en la bandeja del horno. En el libro pone que se formen bolas con la masa con la ayuda de una cuchara o sacabolas de helado y se pongan separadas, unas de otras, unos 3-4 cm. A mi no me entraba en la cabeza que una bola se convirtiese en una galletas. Pues señoras y señores…parece ser que sí. Y digo “parece ser” porque yo hice la forma de mis galletas. Después viene el horneado, y ahí fue el desastre absoluto. Todos sabemos que cada horno es distinto, pero yo seguí la receta al pie de la letra (180ºC y 15 minutos de horno) y mis galletas, esas que minutos antes envolvían la casa de un maravilloso olor, salieron casi casi calcinadas. Después de varios intentos conseguí que quedasen en su punto a 150-160ºC durante 6 minutos. Llegué a pensar que mi horno se había estropeado y daba más temperatura de la que yo le ponía. Pero no. Que haya calma porque mi horno está perfecto, lo comprobé metiendo el termómetro de cocina. Y he llegado a la siguiente conclusión: mis galletas se quemaban a esa temperatura y con más tiempo de horneado porque yo las horneé ya con forma de galleta, es decir planas y finas; sin embargo si es una bola de masa que se tiene que ir ablandando y formarse la galleta, necesitará más tiempo. O puede que simplemente es lo que decía, que cada horno es un mundo, y espero que el vuestro sea del mismo mundo que el mío.
ACTUALIZACIÓN: Bueno chic@s, me vais a tener que perdonar porque varios meses después he ido a hacer esta receta (porque sigo mi propio blog jiji) y me he dado cuenta que no la actualicé en su día cuando, desgraciadamente, confirmé que mi horno sí estaba estropeado. Así que ahora tengo que decir, a ciencia cierta, que la receta es facilísima (sobre todo cuando el termostato de tu horno no quiere jugarte malas pasadas) y las galletas están deliciosas. A mi hija le hicieron los ojos chiribitas cuando las probó anoche jiji.
Ya está la receta rectificada así que no vais a tener ningún problema para hacer estas deliciosas galletas