¿Alguna
vez habéis hecho natillas caseras? ¿No os sorprendéis de lo fácil que es
hacerlas y de lo buenísimas que están? Este es un postre de los de toda la
vida, de los que nos hacían nuestras madres y nuestras abuelas. La mía le ponía
una galleta María por encima y eso era mejor que la sorpresa del huevo Kinder.
¡Qué maravilla! Las NATILLAS CASERAS no tiene ni punto de comparación con esos
preparados de sobre que no se sabe ni lo que llevan. Si no las habéis hecho
nunca, animaros porque nunca más querréis otras. Y es que quedan tan finas y
suaves…que no podréis resistiros.
