“¡Cómo un postre tan sencillo puede estar a la vez tan sabroso, delicioso y riquísimo!” Eso es lo que pensé yo cuando lo probé. No me podía creer que un postre que básicamente está hecho de manzanas pochadas cubiertas de un crujiente pudiese estar así de bueno. Pero creedme, está para chuparse los dedos, el plato y no dejar ninguna miguita.
La
única pega que le pongo a este postre es que me ha costado sacar una porción
bonita para la foto jiji. Como os habréis dado cuenta, las manzanas no llevan
ningún otro ingrediente que las una y las agregue, así que al cortar y servir
el Apple Crumble, las manzanas se desparraman y parece que te lo han servido de
mala manera. Pero el sabor no os defraudará y vuestra casa olerá a las mil
maravillas. Además…es una manera estupenda de que los peques coman fruta.

